La Solución Cattetto (I)
Todo esto es fruto de una mente enferma -estoy resfriado y falto de vitaminas- no deberÃas buscarle sentido. Cualquier parecido con la realidad es pura maquinación.
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Todo preparado para el gran dÃa. Por fin, después de tantos años, se acabarán las revoluciones, se acabarán las hordas de jóvenes enfurecidos lanzándose contra las puertas de parlamentos, ayuntamientos, comisarias... se acabarán los cambios, el mayo del 68 será un mal recuerdo. El Ãmpetu de la juventud por mejorar el mundo se verá aplastado por el gran plan de Mr.Cattetto.
El Ministerio de Juventud y Conformismo ha realizado bien su trabajo. Han sido muchos años de preparación. Consiguieron educar a nuestros jóvenes en el conformismo, en la pereza. Padres, profesores, polÃticos, medios de comunicación, corporaciones... todos están participando en lo que será El Gran Estancamiento. "Basta ya de cambios!", gritaban, "tienen que conformarse con lo que hay". Y que mejor manera, que empezar por la juventud. "Ellos continuarán con nuestra forma de vivir, les guste o no", decÃan.
Lo primero fue planificar su educación, más tarde el resto de su vida. Las grandes corporaciones implantaron su modelo laboral. Protección cero del Estado. "Trabajarán cuando queramos, el tiempo que necesitemos, y patearemos sus traseros cuando dejen de ser productivos", dijo uno de los amigos de Mr.Cattetto. La juventud, como no, se conformó con ello. Para éso estaban educados.
Pero no controlaban todos los aspectos de sus vidas... por ahora.
El Profesor Dick, reconocido especialista en conformismo y juventud e inventor de la máquina de hacer churros sin aceite -en esta época todo el mundo desayuna churros por ley y el precio del aceite para consumo es desorbitado-, en un trabajo publicado por la prestigiosa revista cientÃfica ¿Qué me dices? -si, muchas cosas han cambiado- advertÃa que "nuestros jóvenes aún no están preparados para soportar una total conformidad en sus vidas. Sólo hasta dentro de cuatro generaciones seremos capaces de ver un 100% de total conformidad en la juventud. Aunque en la actualidad el proceso de volver a un adulto en una persona totalmente coforme es muy sencillo, con esta primera generación de jóvenes con la que estamos experimentando nos ha sido imposible realizar el mismo proceso. Hay algo que los hace resistentes. De ahà que necesitemos recurrir a procesos como la educación, más costosos y prolongados en el tiempo, pero efectivos. Pero como decÃa, no es efectivo 100%. Es por eso que necesitamos dejarles un espacio de su vida para que ellos puedan liberar toda esa disconformidad inherente a su edad".
Se les dio ordenes a todos los padres para que en las horas de diversión planificadas de sus hijos, los dejasen libres; apagasen los chips GPS, cortasen el seguimiento de gastos de sus tarjetas de crédito y no grabasen sus conversaciones por móvil. Si, los jóvenes ya sabÃan que les espiaban, y como era normal, no protestaban. Pero ahora que ellos mismos sabÃan que no iban a ser espiados, se esperaba que, bajo esa nueva sensación, ese residuo de disconformidad aflorase. Como decÃa el Profesor Dick: "una acumulación excesiva de disconformidad aflorante puede echar a perder el trabajo de muchos años en un solo dÃa".
La gente joven, ante esta nueva sensación de libertad encontró una forma de dar escape a sus sentimientos reprimidos durante tantos años de educación conformista. Durante todo ese tiempo sentÃan algo, pero no lo tenÃan claro. Algo que les hacÃa saber que aquello no era lo que querÃan en realidad. Pero viviendo en un estado policial como en el que vivÃan, poco podÃan hacer para quejarse, como manifestarse, quemar contenedores, organizar revueltas... no se les ocurrió nada mejor que beber alcohol como locos, juntarse en grupos y beber. Beber el alcohol que sus padres bebÃan, "si ellos pueden por qué nosotros no". Pero como no podÃan hacerlo en los lugares habituales de ingestión -era un lujo que con sus bajos sueldos o pagas no se podÃan permitir- lo hacÃan en la calle. Se desmadraban, gritaban, reÃan como nunca, ensuciaban, vomitaban y despreciaban a las autoridades. Eran libres de ir donde querÃan.
Los de arriba permitieron este comportamiento durante un tiempo, hasta que se convirtió en un problema. Y poco a poco empezaron a prohibir todo tipo de celebración lúdico-festiva en las calles, demasiado tarde, los jóvenes ya habÃan asimilado ese comportamiento como parte de su forma de vida.
Continuará...
Si me da la gana.
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Abril 28th, 2006 - 12:41
Mientras, en sus casas, los padres responsables de la barbarie juvenil-l?ɬ?dico-festiva enganchaban sus venas a las antenas del televisor dispuestos a recibir su raci?ɬ?n de informaci?ɬ?n y espect?ɬ°culo. ?ǬøC?ɬ?mo censurar algo que la televisi?ɬ?n no me hace censurar? ?ǬøEs mi hijo un v?ɬ°ndalo? ?ǬøEsa tabla de gimnasia me pondr?ɬ° el pecho como Stallone en Rambo III? Todo y m?ɬ°s en el programa de Agust?ɬ?n Bravo.